El campo perfecto

Crear un césped impecable es una cosa. Pero ¿cómo consigues que la hierba sobreviva toda una serie de juegos, deportes y trabajos de jardinería sin que se desgaste demasiado? ¿Acaso es posible? Hemos consultado a uno de los mejores del sector para obtener algunas respuestas.

Jonathan Calderwood es el encargado jefe del campo en el Parc de Princes, el estadio del club de fútbol Paris Saint Germain (PSG). Jonathan lo sabe todo sobre cómo crear y mantener el césped perfecto, y la importancia de hacerlo.

«El campo es lo primero que ven los aficionados cuando entran al estadio y es lo primero de lo que se quejan los jugadores si pierden un partido. Y como los eventos no futbolísticos son importantes para el retorno de la inversión de un estadio, la calidad del campo es importante también desde ese punto de vista. En otras palabras, el campo es un activo empresarial fundamental», afirma Jonathan.

El jefe de la estrellas

En su trabajo, Jonathan es responsable de decidir cómo se cuida y mantiene el campo, cuándo se puede utilizar y quién puede hacerlo. En otras palabras, no son ni el entrenador ni el director quienes deciden cuándo Ibrahimovic, Cavani o Thiago pueden salir al campo, sino que es decisión del encargado jefe del campo.

Antes de ser reclutado para el PSG, Jonathan trabajó muchos años como encargado del campo del Aston Villa en la Premier League inglesa. Allí, fue galardonado como encargado de campo del año de la Premier League inglesa tanto en 2009 como en 2012. Jonathan también es presidente del ESSMA (European Stadium & Safety Management Association), grupo de expertos de gestión de campos, cuya misión es respaldar a los estadios y sus encargados de campo con experiencia y conocimientos prácticos.

Consejos de Jonathan Calderwood para conseguir el césped perfecto

  • La tierra adecuada. Las raíces de la hierba necesitan aire y espacio para crecer. Utiliza una tierra con un buen drenaje, fértil, ligera y arenosa que esté lo suficientemente suelta para que las raíces de la hierba se distribuyan fácilmente y que sea suficientemente absorbente para recoger el agua. Asegúrate también de que sea lo suficientemente rica para proporcionar nutrientes a la planta.
  • La cantidad de agua adecuada en el momento correcto. Al igual que la mayoría de las plantas, la hierba requiere luz del sol, aire, agua y nutrientes para crecer. Una regla fundamental para regar tu césped es que es mejor aportar una dosis generosa de agua que llegue a las raíces de vez en cuando que regar escasamente pero con frecuencia. Este último método resulta más sostenible si acabas de plantar césped nuevo.
  • Fertilización continua. El césped siempre quiere más y necesita un suministro constante de fertilizante. Es importante empezar con una tierra rica en nutrientes y seguir añadiendo fertilizante para que el césped tenga ayuda para crecer fuerte, verde y saludable.
  • Córtalo con delicadeza. Evita cortar el césped demasiado corto, a no más de un tercio de la longitud del tallo, y hazlo frecuentemente. Una longitud de entre tres y cuatro centímetros es ideal para el césped medio. No lo cortes en períodos de sequía cuando la hierba está sometida a mucho estrés, ya que se inhibe su crecimiento y es difícil que la hierba se recupere. Además, debes mantener afiladas las cuchillas del cortacésped.
  • Aireación. La aireación evita la tierra compactada y permite que el agua penetre a mayor profundidad, produciendo unas raíces más profundas. También crea espacio en la tierra para que penetren el aire, el agua y los nutrientes. Puedes alquilar un oreador o solicitar el servicio a una empresa de jardinería especializada en césped.
  • Control del fieltro. El fieltro puede albergar insectos y enfermedades, y si se tiene cantidades poco saludables de fieltro, se puede evitar que el agua y los nutrientes lleguen a las raíces. Utiliza un escarificador o ponte en contacto con una empresa de jardinería especializada en césped para mantener a raya la capa de fieltro.